Los diamantes canadienses se forjaron hace millones de años en chimeneas de kimberlita en lo más profundo de la tierra. Empujados hacia la superficie por la actividad volcánica, ahora se encuentra en unas pocas minas, todas de las cuales cumplen con las normas ambientales y éticas más altas.
Nuestros diamantes canadienses cumplen con los reglamentos más estrictos del mundo, y además exceden nuestro riguroso código de conducta. Todos nuestros diamantes canadienses se minan, tallan y pulen de acuerdo con las normas ambientales más altas, y los principios de desarrollo social y económico sostenible en las comunidades del norte. Siendo diamantes canadienses, certificamos que nuestros diamantes exceden los exigentes requisitos del Proceso Kimberley Internacional.
Aquí, puede seguir la travesía entera de su diamante desde la mina de origen pasando por el proceso de tallado y pulido. También puede encontrar información sobre su peso bruto y final de quilates, claridad, color y grado de tallado. Y validación de si es auténticamente canadiense.
Ingrese su número de identificación más abajo. Puede encontrar ese número en el certificado, o en el diamante mismo donde ha sido grabado con un láser y es visible usando un microscopio.